¿Cuáles son los beneficios de convertirse en empresa inteligente?

Las empresas inteligentes son aquellas que tienen la capacidad tecnológica para integrar sus datos y procesos, creando cadenas de valor flexibles e innovando con las mejores prácticas de la industria a la que pertenecen, lo que les brinda la capacidad de comprender y actuar a partir del sentimiento de sus clientes, socios y empleados. Una empresa inteligente trabaja sobre una única base de datos con la que interactúan cada una de las áreas de negocio, alimentándola y modificándola con cada acción que se genere en cualquier lugar de la empresa. Eso permite la visualización de información confiable, actualizada en tiempo real, en el momento en que se necesite. Si el área de ventas generó un contrato nuevo o vendió un producto, el sistema entero se prepara instantáneamente para disparar todos los procesos necesarios: desde facturación y cobranzas, a la generación del perfil del cliente si es nuevo o la alimentación en el historial de clientes existentes. También, prever la logística de entrega y qué recursos van a ser necesarios internamente para entregar ese producto o servicio vendido. Saber qué implica en la cadena de abastecimiento para reemplazarlo y que esté disponible para un nuevo cliente o qué tan efectiva fue la campaña de marketing que permitió venderlo, entre muchas otras cosas. Esta generación de información en tiempo real permite tomar mejores decisiones, analizar la demanda y anticiparse a ella, optimizar la relación con los proveedores, ahorrar tiempos y recursos y, muy especialmente, poner al cliente verdaderamente en el centro de sus operaciones. Un perfil de cliente unificado proveniente de todas las fuentes de datos en toda la empresa puede brindar información estratégica única para atenderlo mejor. Le permitirá cumplir con sus promesas –desde brindar una experiencia de compra rápida y simple y tener los pedidos listos para una entrega sin fallas, hasta aparecer a tiempo para una llamada de servicio–. Cumplir con la promesa de su marca es crítico para la satisfacción del cliente. Esto se traducirá en clientes satisfechos, leales y referentes positivos de su marca ante otros potenciales compradores. Una empresa inteligente es más resiliente. Es capaz de adaptarse, innovar y superar los mayores desafíos. Es más rentable y está preparada para el crecimiento a mediano y largo plazo. Pero convertirse en una empresa inteligente requiere de algo más que transformarse digitalmente. Necesita de una estrategia que guíe ese camino y le proporcione los resultados que espera. Optimizando la inversión, acortando los tiempos y entregando un ROI mucho antes de lo que imagina. Por favor, no dude en contactarnos. Será un placer brindarle toda la información que necesita sobre este tema.